Archivo de la etiqueta: soberanía

Luis Britto García.

«Bye bye, OEA» por Luis Britto García*


Artículo publicado por el Doctor Luis Britto García en su blog personal (y republicado por el diario “Últimas Noticias” en su edición digital del domingo 07 de mayo de 2017) donde expone claramente el por qué somos una República Soberana Libre e Independiente de una manera clara, concisa y adecuada en extensión debido a la naturaleza del tema. El resaltado en amarillo es del artículo oríginal, de resto el aplique de lenguaje de marcado es de mi autoría.


  1. Cualquier instrumento que pretenda anular la soberanía de Venezuela carece de validez mientras Venezuela exista. No en balde proclama el artículo 1 de la Constitución de la República Bolivariana que “Son derechos irrenunciables de la Nación la independencia, la libertad, la soberanía, la inmunidad, la integridad territorial y la autodeterminación nacional”. Soberanía es poder absoluto y perpetuo de darse las leyes, aplicarlas y decidir las controversias sobre su aplicación. Inmunidad es derecho soberano de no estar subordinado a decisiones de tribunales u otros órganos jurisdiccionales extranjeros. Un país sin autodeterminación nacional, integridad territorial, inmunidad, soberanía, independencia y libertad ha dejado de existir: el derecho a la soberanía es para las naciones lo que para los seres humanos el derecho a la vida.
  2. Atenta contra la vida de Estados y de seres humanos firmar tratados, convenios, pactos, contratos o papeles en blanco que puedan significar el fin de su soberanía, su libertad o su existencia. Desde hace décadas mantengo campaña para que nos retiremos de todos los acuerdos que nos someten como reos a tribunales extranjeros: el Centro Internacional de Arreglo de Diferencias sobre las Inversiones (CIADI), la Convención Interamericana de los Derechos Humanos, la Carta de la Organización de los Estados Americanos y los Infames Tratados contra la Doble Tributación, que exoneran a las transnacionales de pagar impuestos en nuestro país. De cuatro, van tres. Esperamos el cuadrangular definitivo.
  3. Nadie firma su propia sentencia de muerte a menos que esté redactada en términos engañosos. La pena capital de la Carta de la Organización de los Estados Americanos abunda en términos bonitos. Nada más en su artículo primero, se arranca con el embuste de que la OEA tiene por fin fortalecer la cooperación entre los Estados Miembros, “y defender su soberanía, su integridad territorial y su independencia”. La misma “no tiene más facultades que aquellas que expresamente le confiere la presente Carta, ninguna de cuyas disposiciones la autoriza a intervenir en asuntos de la jurisdicción interna de los Estados miembros”. En su artículo 2, ordinal b, miente que su finalidad es “Promover y consolidar la democracia representativa dentro del respeto al principio de no intervención”.
  4. Personas, normas y organizaciones caducan cuando se aplican al propósito contrario de aquél para el cual fueron concebidas. Cuando de mentiras tan bonitas resultan atropellos tan feos contra la soberanía, la independencia y la no intervención, no hay que ahogarse con el Ministerio de Colonias que se hunde.

Luis Britto García. Caracas, 1940. Narrador, ensayista, dramaturgo, dibujante, explorador submarino, autor de más de 60 títulos. En narrativa destacan Rajatabla (Premio Casa de las Américas 1970) Abrapalabra, (Premio Casa de las Américas 1969) Los fugitivos, Vela de armas, La orgía imaginaria, Pirata, Andanada y Arca. En teatro, La misa del Esclavo (Premio Latinoamericano de Dramaturgia Andrés Bello 1980) El Tirano Aguirre (Premio Municipal de Teatro1975) Venezuela Tuya (Premio de Teatro Juana Sujo en 1971) y La Opera Salsa, con música de Cheo Reyes. Con Me río del mundo obtuvo el Premio de Literatura Humorística Pedro León Zapata. Como ensayista publica La máscara del poder en 1989 y El Imperio contracultural: del Rock a la postmodernidad, en 1990, Elogio del panfleto y de los géneros malditos en el 2000; Investigación de unos medios por encima de toda sospecha (Premio Ezequiel Martínez Estrada 2005), Demonios del Mar: Corsarios y piratas en Venezuela 1528-1727, ganadora del Premio Municipal mención Ensayo 1999. En 2002 recibe el Premio Nacional de Literatura, y en 2010 el Premio Alba Cultural en la mención Letras.


Anuncios