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Roberto Hernández Montoya con su Canaimita

«Socialismo vs. coronavirus» por Roberto Hernández Montoya

Publicado en el Diario «Últimas Noticias», el día lunes jueves 19 de marzo de 2020 por el señor Roberto Hernández Montoya: el rumbo del mundo y la guerra de ideologías. Nota: la imagen de Maricori es insertada por mi persona, el artículo original carece de fotografías.

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«La empresa privada es Dios» por Roberto Hernández Montoya

Roberto Hernández Montoya con su Canaimita
Roberto Hernández Montoya con su Canaimita

Artículo publicado el 28 febrero, 2019 8:45 a.m. en el diario en línea Últimas Noticias por Roberto Hernández Montoya.


Roberto Hernández Montoya.- Cuando éramos felices y no lo sabíamos la empresa capitalista fue el paradigma de todo todo todo. Ella medía la humanidad.

Y la mide. Pero ya no con la unanimidad de antes antes antes. Ahora, hay quienes nos rehusamos cada vez más a ese totalitarismo empresarial beato y perverso -después de suficientes experiencias descubrí que la beatitud no solo no es opuesta a la perversidad sino que es su amor, su cómplice y todo, como demuestra Tartufo.

Gustavo Dudamel en los Oscars dijo lo que dijo y no repito porque quiero recordarlo libre. Ahora es rehén del engranaje capitalista y debe repetir un discurso pautado como sus partituras.

Para la empresa Gustavo no es una persona sino un producto. Como Guaidó. Espero que ese engranaje no descalabre su arte como descalabró su ética. Tus nuevos amos no aprecian tu arte, Gustavo. Ni siquiera lo entienden. Y desconfían de ti porque no naciste en la industria sino en una patria libre que te quería.

En un contexto de odio no se puede hacer bella música y si se hace no se escucha y mucho menos se ama. Solo se consume junto con las cotufas. Es más, esa gente prefiere las palomitas.

La actriz mexicana de la película Roma, Yelitza Aparicio, ha sido descalificada por cachifa. Oí decir sifrinadas parecidas sobre Jennifer López. La gentuza racista es así. Pero a veces en esa industria se cuela gente como Yelitza y Cuarón.

La industria quiere quitar sabor a todo. Lo pinta aquella entrañable canción “La quimera del Norte”, que Aníbal Nazoa conceptuó como nuestra primera canción de protesta: «A Nueva York no voy, no voy, allá no hay vida, no hay berro ni hay amor». Berro era un cóctel que se aliñaba con berro. Uno de los delitos del capitalismo es precisamente acabar con vida, berro y amor. Todo lo contrario de esto:

…la patria no es sino la infancia, algunos rostros, algunos recuerdos de la adolescencia, un árbol o un barrio, una insignificante calle… (Ernesto Sábato).

El fascismo ordinario de Hitler y Mussolini quemaba libros. El fascismo 3.0 es más perverso porque destruye la capacidad de apreciar los libros y sumerge en la mentecatez guarimbera más devastada. Oye nomás la indigencia intelectual y moral que expresa esa perduta gente. De la humanidad depende que sea humana la humanidad.

Roberto Hernández Montoya
Twitter @rhm1947


http://www.ultimasnoticias.com.ve/noticias/opinion/la-empresa-privada-es-dios/

Roberto Hernández Montoya con su Canaimita

“Castigar al pueblo” por: Roberto Hernández Montoya.

Tomado de http://www.aporrea.org/oposicion/a224460.html

Los colores y resaltados son de mi parte para recalcar ideas.


Continuamente y sin clemencia. Y apenas se pone cómico hay que endurecer el castigo, para que no siga votando por Chávez, por Correa, por Lula, por Daniel, por Mel, por Lugo, por Evo, por el Pepe, por los Kirchner.

Hay que diversificar los escarmientos. En tiempos de sumisión hay que someterlo a penas agobiantes, que lo mantengan apabullado, resignado, aturdido, desmoralizado, desesperanzado. Pero es normal que sus condiciones de vida, hay días, lo apremien a rebelarse y entonces le da por soberanía, democracia de verdad, control de medios de producción y demás peligros. Hay entonces que endurecer los maltratos, empezando por el simbólico: convencerlo de su escaso valor humano, humillarlo diciéndole que solo merece ser gobernado por Capriles o por Rosales. Pero cuando esa convicción falla y Chávez le infunde autoestima, hay que denigrarle a sus héroes, heroínas, dirigentes, capitanes. Hay que persuadirlo de que sus países son una basura sin remedio. Que basta que algo sea venezolano para que sea barato, chapucero, precario, vergonzoso, niche, chimbo, balurdo, feo, chambón, tierrúo, ridículo, conuquero, chaburro, maburro, fu.

Pero siempre hay vivillos que no se tragan la píldora ideológica, religiosa, televisiva y lo peor es que pueden llegar a ser mayoría. Para ellos hay cumbres de tortura, dictaduras, traiciones adecas, represión, prisiones, exilios, desapariciones y asesinatos mondos y lirondos. Pero eso tiende a afectar solo a su vanguardia, a Danilo, a Serra, a Durán, a…

A veces es necesario represaliarlo entero. Rutinariamente se le mantiene sometido a escasez, carestía, pobreza, ahogo. Pero en ocasiones extremas de rebelión popular es necesario endurecer todo eso. Inducir escasez a través de acaparamiento, contrabando de extracción, especulación, captando para ello al pueblo mismo. Funciona de lo más bien porque no hace falta todo el pueblo, basta seducir a pequeños grupos de baja moral, el Lumpenproletariat, por ejemplo, a funcionarios, ponle. Pero no solo lumpen sino también sectores menos precarios, a la que se autocalifica de clase media. Es cuando se llega a la pena perfecta: cuando parte del pueblo se autocastiga votando por sus verdugos y culpando del castigo a los líderes de su rosal principal.


Mao Zedong y los pequeño-burgueses.

Mao Zedong y los pequeño-burgueses.