Monthly Archives: April 2016

El mejor consejo que puedo dar a un joven ingeniero

“Experiencia es el nombre que le damos a nuestros propios errores” -hasta donde se es de origen anónimo-.

LLevo este blog para expresar pública (y mundialmente) mis opiniones e ideas para hacer más llevadera nuestra existencia en este mundo. Pero cuando hallo a alguien más que se me ha adelantado y coincidimos PUES HAY QUE RECONOCERLO, por eso les dejo este excelente artículo, no tiene desperdicio.

Ricardo Galli, de software

En unos meses cumplo 25 años desde que presenté mi proyecto final de carrera de Ingeniería en Informática (“la tesis” le llamaban en mi universidad) y algo más de 15 desde que leí mi tesis doctoral. Llevo años pensando en escribir sobre cuál fue el mayor error de mi carrera profesional y curiosamente -o no- me parece el mejor consejo -doble- que puedo dar, no hacer lo mismo:

No te adelantes, no te dejes seducir por puestos de dirección, gestión o representación. Durante los primeros 20 años de carrera sólo preocúpate de aprender y practicar para ser un experto de élite en el área en que estás trabajando. Cuando la domines creerás que lo sabes todo pero en realidad no sabes nada, aprende una nueva y repite el proceso: ganarás tanta humildad como conocimiento.

Ya llegará el momento -si lo deseas- de ocupar cargos de dirección o gestión, cuando seas…

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La Hora del Diablo y otras genialidades

Eso me recuerda a mi niñez ¡DIRIGE BILLO FROMETA DESDE EL MÁS ALLÁ!

Como te iba contando

Little demon

Desde el sector decente y pensante de esta país y con carácter de urgencia, llega, una, dos, tres veces en una semana, desde tres grupos distintísimos, sin conexión alguna entre ellos, más allá de su antichavismo rabioso, esta cadena de Whatsapp:

“Alguien, dotado de curiosidad, estuvo leyendo el decreto de Maduro sobre el cambio del horario. Me llamó la atención cuando dice que la hora se deberá cambiar el 1ro de mayo a las 2.30 am. Según él,   a esa hora debemos adelantar 30 minutos,  es decir debemos poner nuestros relojes en las 3.00 am. Por qué a esa hora? Lo lógico sería hacerlo a las 12 de la noche como se hace en los países normales, y recordé alguna historia siniestra, que alguna vez me contaron acerca del significado esa hora, entonces me puse a googlear y lo encontré. Nada se escapa de Dr. Google!!  Esa hora se…

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Atilio Borón

“Tambores de guerra en Venezuela” por Atilio Borón.

Para todo aquel o toda aquella que desee estar BIEN INFORMADO sobre lo nos sucede en Venezuela simplemente lea con calma este reportaje de Atilio Borón, un muy buen resumen de la historia contemporánea de neustro país llegando incluso hasta nuestros días. Sin más he aquí lo publicado en el diario argentino “Página 12”:


Desde sus orígenes el proceso bolivariano fue identificado por Washington como una excrecencia que debía ser rápidamente removida del hemisferio. Intentó por todos los medios pero nada resultó: ni el golpe de estado, ni el paro petrolero, ni el acoso diplomático, político y mediático rindieron sus frutos. En el terreno electoral el predominio de Chávez era aplastante: resistía a pie firme los embates y su pueblo lo seguía con entusiasmo. La Casa Blanca escaló la agresión una vez desatado el lento pero implacable asesinato por etapas del Comandante. Y después de su muerte la ofensiva asumió características aún más brutales.

Toda discreción fue dejada de lado: bandas mercenarias del uribismo entraron a sembrar violencia y muerte por todo el país, como hoy lo hacen los “mareros” que a diario (¡sí, a diario, según me informara una alta fuente oficial de El Salvador!) Obama suelta de las cárceles norteamericanas para enviarlos, con todos sus papeles en regla, a ese sufrido país centroamericano para que siembren el caos y la destrucción. Se intensificaron los esfuerzos para “fortalecer a la sociedad civil” con millones de dólares para fabricar o alquilar políticos de opereta (Capriles, López, Ledesma, etcétera); periodistas otrora ciegos ante los estragos de la corrupción e intelectuales desilusionados porque el “pueblo” que anhelaban redimir no era blanco como los obreros polacos de Lech Walesa sino mestizos o negros como Chávez, lo que constituye una afrenta insoportable.

A falta de respuesta política en el marco electoral los dineros fluían copiosamente hacia Caracas: partían desde Washington, vía Usaid o la NED, volaban a Madrid desde donde el rufián lamebotas de George W. Bush, José M. Aznar, lo redistribuía entre sus compinches de América Latina con la bendición de ese colosal monumento al narcisismo llamado Mario Vargas Llosa. Pero todo era en vano: cual redivivo Cid campeador tropical, aún después de muerto Chávez seguía ganando elecciones.

Ajustadamente, pero las ganaba con Nicolás Maduro en la presidencial de Abril del 2013 y luego, por paliza, en las municipales de Diciembre de ese mismo año. Fracasados todos estos intentos, la guerra económica, perfeccionando el plan criminal perpetrado contra el Chile de Allende, se desencadenó con toda la furia.

Desabastecimiento programado, acaparamiento de artículos de primera necesidad, carestía, feroz devaluación de la moneda, contrabando en gran escala, terrorismo mediático sin freno ni medida, asesinatos selectivos y, a principios de 2014, plan sedicioso materializado en las siniestras “guarimbas” (barricadas callejeras) con un saldo de 43 muertos, la mayoría fuerzas de seguridad del gobierno y simpatizantes chavistas, y destrucción de vehículos, instalaciones gubernamentales, escuelas, universidades y hospitales valuadas en centenares de millones de dólares.

Sus responsables, en la cárcel, se quejan de que son “prisioneros políticos” cuando sus actos se encuadran en el delito de sedición que en cualquier otro país del mundo los hubiera enviado a la cárcel de por vida. En la “dictadura bolivariana”, en cambio, la justicia obró con una asombrosa lenidad y al cabecilla de estos crímenes le impuso una sentencia de poco más de trece años. En España o Argentina hubiera recibido prisión perpetua y en Estados Unidos pena de muerte. Pero así es la “dictadura” chavista.

Fracasados todas estas conspiraciones el imperio intensificó la guerra económica: junto a sus infames criaturas, el Estado Islámico, abatió el precio del petróleo de poco más de 100 dólares el barril a algo menos de 30. No contento con ello el presidente Barack Obama emitió una orden ejecutiva que si no fuera criminal por sus consecuencias sería un hazmerreír universal: “Venezuela es una amenaza inusual y extraordinaria a la seguridad nacional y la política exterior de Estados Unidos”. Fue la voz de orden para que los perros guardianes del imperio se lanzaran con toda ferocidad contra la revolución.

Desde entonces la vida cotidiana se ha complicado hasta tornarse un irritante calvario. Por eso en las elecciones para la Asamblea Nacional del pasado 6 de diciembre la oposición obtuvo una mayoría de dos tercios, a favor del desánimo de más de dos millones de chavistas que no le dieron sus votos a la derecha pero se abstuvieron de participar en el comicio.

La Asamblea acaba de aprobar una ley de amnistía que liberaría a todos los condenados por los crímenes cometidos en el episodio sedicioso de comienzos del 2014. El Tribunal Superior dictaminó la inconstitucionalidad de la ley y el presidente Maduro declaró que jamás promulgaría un engendro semejante, que abriría la puerta a la violencia y la impunidad en Venezuela. La situación se aproxima a un empate catastrófico de fuerzas pero el chavismo, sin duda alguna y más allá de sus problemas y titubeos, tiene claramente al pueblo de su lado que con certero instinto sabe que la derecha viene con el cuchillo en los dientes y dispuesta a aplicar un escarmiento ejemplar. Los que antes dudaban de que esto podría ser así las didácticas lecciones del macrismo en la Argentina los persuadieron de que un retorno de la reacción tendría consecuencias terribles.

Dado lo anterior no sorprende que en los últimos días se haya producido una intensificación de la ofensiva destituyente. El Washington Post publicó un editorial descaradamente golpista este 12 de Abril diciendo que “Venezuela necesita desesperadamente una intervención política de sus vecinos, que para eso disponen de un mecanismo apropiado en la Carta Democrática Interamericana de la Organización de Estados Americanos, la OEA, un tratado que contempla la acción colectiva cuando un régimen viola las normas constitucionales”.

El periódico, usualmente considerado por los neoliberales como el paradigma de la “prensa imparcial e independiente”, se lamenta que los países de la región no asuman sus responsabilidades para preservar la democracia en Venezuela pese a que, asegura, tal como están las cosas “probablemente no tarde demasiado en producirse una explosión”.

El WP no hace sino reflejar lo que poco antes planteara un documento del Comando Sur, denominado “Operación Venezuela Freedom-2” y rubricado el 25 de febrero del corriente año con la firma de su actual jefe, el almirante Kurt Tidd . En él se afirma que “si bien (la oposición) está enarbolando el camino pacífico, legal y electoral (para provocar la destitución de Maduro), ha crecido la convicción de que es necesario presionar con movilizaciones de calle, buscando fijar y paralizar a importantes contingentes militares que tendrán que ser dedicados a mantener el orden interno y seguridad del gobierno, situación que se hará insostenible en la medida en que se desaten múltiples conflictos y presiones de todo tipo”.

Dice lo obvio: la derecha jamás creyó en las reglas del juego democrático. Cuando las acepta es por conveniencia, no por convicción. Y las abandona ni bien las circunstancias aconsejan seguir el camino de la restauración violenta. En Venezuela y en todas partes, es fundamental no equivocarse en este punto. Toda la alharaca que la oposición antichavista arma en relación al referendo revocatorio es un taparrabos: lo que quiere es “la salida” de Maduro, por obra y gracia de la violencia.

Abril parece ser el mes de las definiciones en la política venezolana. “En Abril es cuando” dijo el presidente Nicolás Maduro en una reunión con los participantes del Encuentro de Intelectuales, Artistas y Movimientos Sociales que tuvo lugar la semana pasada. El 11 de Abril del 2002 se produjo el golpe de estado contra Chávez, y el 13 el pueblo lo reinstaló en el Palacio de Miraflores. No es casual el ataque del WP justo en estos días, ni que una de las organizaciones sediciosas que asolaron al país en el pasado, Voluntad Popular, haya convocado una marcha para el próximo 19 de Abril para exigir la “salida” del presidente Maduro. Tampoco lo es que el Secretario General de la OEA, Luis “Judas” Almagro, declarase hace pocos días en una entrevista a El País de España que era inadmisible mantener la neutralidad en Venezuela “cuando hay presos políticos y la democracia no está funcionando”. Almagro recibió una clara orden de sus jefes de ocuparse sólo de fustigar a Venezuela y de olvidarse de las masacres perpetradas en Honduras (Berta Cáceres), México (Ayotzinapa), Colombia (130 militantes de Marcha Patriótica asesinados en el último año) y Paraguay (Curuguaty), para no mencionar sino los casos más emblemáticos. La OEA ratifica su condición de Ministerio de Colonias de Estados Unidos, como Fidel y el Che oportunamente la caracterizaran.

Como puede verse, el imperio ha movilizado todos sus engranajes y dispositivos para acabar, a cualquier precio, con la Revolución Bolivariana aún a costa de sumir al país en un baño de sangre.

Pero el pueblo chavista ofrecerá una encarnizada resistencia a una invasión del Comando Sur y acudirán en su ayuda voluntarios de toda América Latina transformando la invasión norteamericana en una causa de la Patria Grande que incendiaría la reseca pradera social de la región rebasando los límites venezolanos, expandiéndose por los países vecinos y comprometiendo seriamente los Diálogos de Paz entre las FARC y el gobierno colombiano.

Por eso, la solidaridad con el pueblo y el gobierno bolivarianos es hoy más urgente e importante que nunca para impedir que la siniestra maniobra intervencionista del imperio llegue a ejecutarse.

¿Por qué una Ley de Transparencia?

Excelente artículo, debemos estar AL PENDIENTE de cómo nos afectará y cómo se implementará este proyecto de ley QUE AÚN se debe someter a consulta popular. Para ir adelantando yo propongo REVISEMOS las bases morales y constitucionales previo a comenzar a analizar el borrador presentado ante la Asamblea Nacional.

BASES MORALES

VENEZUELA: el analfabetismo ha sido el principal problema para acceder a la información
y gracias a los programas “Acude” y “Misión Robinson” se ha solventado hasta llegar al
punto de ser declarado territorio libre de analfabetismo por la UNESCO PERO en
este siglo XXI el analfabetismo tecnológico es un problema nuevo a combatir para lograr
la transparencia gubernamental.
BASES CONSTITUCIONALES
VENEZUELA:

Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, promulgada en
Gaceta Oficial Extraordinario N° 5.908 del jueves 19 de febrero de 2009.
Artículo 28: Derecho de cada ciudadano a conocer cuáles entes gubernamentales manejan
información sobre su persona e incluso tener derecho a ordernar corregirla(s) si fuesen datos erróneos.
Artículo 51: BASE LEGAL, FIRME Y EXPLÍCITA PARA LA LOTDAIP.
Artículo 57: Se prohíbe la censura a los funcionarios públicos o funcionarias públicas
para dar cuenta de los asuntos bajo sus responsabilidades.
Artículo 58: Información oportuna, veraz e imparcial (sectores público y privado)
Artículo 60: Derecho a la intimidad digital personal/familiar y su protección.
Artículo 108: CONSAGRADA el Acceso universal a la información.
Artículo 143: Derecho a obtener respuesta de las solicitudes formuladas.

Nadia

Ante los múltiples y los constantes hechos de corrupción, en varias partes del mundo, hoy se habla de Gobiernos Abiertos que garanticen la Transparencia, la participación ciudadana entre otros beneficios de interés. Es así, como ya existen en distintas regiones de nuestra Latinoamérica países que se han sumado a esta idea. Por lo que, actualmente, poseen una Ley de Transparencia de Acceso a la Información Pública. Entre estos países podemos mencionar a Uruguay, Ecuador, Chile, Brasil, Colombia, entre otros. Es evidente, que en nuestro marco jurídico necesitamos un instrumento legal que nos garantice a los ciudadanos hacer un seguimiento de las cuentas, ingresos y gastos en los que incurre nuestro Estado.

En el presente artículo pretendo mostrarles una comparación de las Leyes existentes en los países ya mencionados y la propuesta.- que hoy.- nos hace la Asamblea Nacional.

Objeto de La Ley

Semejanzas: Garantizar el derecho al acceso a la…

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Profesora Dalia Correa, Universidad de Carabobo.

“Bachaquer@s de cuello blanco” por Dalia Correa.

Recoger la realidad de nuestro país Venezuela es también una labor social. ¿Por qué afirmo esto? Porque recogiendo las acciones y hechos de la población podemos diagnosticar las fallas de nuestra sociedad, y este artículo las recoge de muy buena manera. Fue publicado originalmente en el diario “Notitarde” y aunque el uso de la arroba no se recomienda para denotar ambos sexos pues es el único detalle del reportaje ¿de opinión? ¿de sucesos? En fin, que considero que el título ha de ser “Bachaquero(a)s de cuello blanco” y aquí lo traigo a colación (los colores, fuentes y tipos de letras son mías, no pertenecen al escrito original).


Una estudiante de la Universidad de Carabobo, conocida mía, me escribe por el whatsapp ofreciendo en venta cauchos para vehículos. De acuerdo al número de rin los precios oscilaban entre 50 y 80 mil bolívares cada neumático. Le contesté que de dónde estaba sacando esos cauchos y que si esos eran los precios establecidos. La repuesta simple fue: es mi novio quien los está vendiendo. Hasta allí la conversación.

Un colega mío, me aborda y me dice que si requiero dólares, pues sabe que quiero ir a un congreso internacional y recién me entregan una tarjeta de la banca pública (hay que esperar 6 meses para usarla en el exterior). Le pregunté que de dónde tenía dólares, pues que yo sepa él trabaja como profesor de la UC al igual que yo. Se hizo el loco y siguió su camino…

Virginia, excelente masoterapeuta, quien se encarga de “desestresarme” con sus masajes, me cuenta durante la sesión que en el chat del condominio donde vive, un vecino, furibundo opositor por cierto, ofrece baterías a 72.000 Bs. cuando en las ventas programadas el valor no pasa de 20.000. Ella se indignó tanto que le “cantó” sus verdades vía chat.

Unos chamos, bien “decenticos” ellos, venden azúcar “al detal” en Prebo, por los predios de la Plaza Fabián De Jesús Díaz. Cuando les pregunté en cuánto vendían el kilo, me contestaron como si de un favor se tratara que ellos la tenían en 700, pues “por ahí” la venden hasta en mil el kilo. Me fui a comprar papelón y resultó que la panela la tiene el Madeirense en 990 Bs. ¡Plof!

Pero hasta allí no llega la cosa, resulta que encontrándome en el Banco de Venezuela me topé con una secretaria jubilada de la UC, a la cual saludo con el cariño de siempre. Me dijo que se iba a España de paseo con toda la familia y que el año pasado había estado en Ecuador. ¿Cómo hace para comprar dólares para 5 personas con un sueldo de secretaria?.

Pero como si ya nada me pudiera sorprender, me llama un “amigo”, quien sabe que hace meses me robaron el carro, y me pregunta que si estoy inscrita en Venezuela Productiva; le digo que sí, que por qué la interrogante. Me contesta que me puede conseguir un Chery, pero que debo “bajarme de la mula”, no con él sino con el tipo de “adentro”. Se pueden imaginar mi respuesta…

Hablo con algunos colegas economistas y les manifiesto mi preocupación por la pérdida de todo sentido ético, por el grave daño a la economía que genera el llamado “bachaqueo” (en especial este de cuello blanco), por la falta de solidaridad, sobre todo de la clase media. Algunos me justifican la situación como producto de “aprovechar una oportunidad del mercado”. Que no meta a la ética en esto…

Cuando antier escuché al Presidente Maduro decir que los operadores de turismo podrán hacer sus transacciones en dólares y vender sus paquetes turísticos en moneda internacional en el mundo, pensé que si realmente fuéramos un país turístico productivo no habría que tener un sistema de administración de divisas con diversas tasas, lo cual ha permitido enriquecer a l@s bachaquer@s, principalmente a l@s de cuello blanco.

En ese acto de impulso al “motor turismo”, celebrado en la Isla de Margarita, dijo también el Presidente que “vamos a ir acabando con el bachaquerismo con perseverancia y constancia” pero que “acabar con estas mafias es una tarea de todos”. ¿Cómo podremos eliminar entre todos a las mafias bachaqueras si en la conciencia de much@s el capitalismo popular (propuesta de campaña de la ex ex) es lo máximo?

¿Cómo acabar con un bachaco si la cueva sigue “vivita y coleando”? ¿Cómo hacer para acortar la brecha en el diferencial cambiario una de las causas de tanta anomia? ¿Cómo lograr que Venezuela Productiva no esté llena de malandros y corruptos disfrazados de revolucionarios? ¿Cómo eliminar los subsidios a medicinas, alimentos y servicios básicos sin lesionar al pueblo de bajos y medianos recursos?

¿Cómo destrozar al burocratismo? ¿Cómo lograr un cambio cultural en la valorización del trabajo? ¿Cómo destronar al capitalismo actual orientado por una cultura del consumo donde prevalecen los principios del placer, el consumismo y el marketing? ¿Cómo privilegiar el SER más que el TENER?

¿Cómo privilegiar el SER más que el TENER?

No está nada fácil el asunto. Lo cierto, como siempre digo, es que l@s honest@s somos más. Habrá que seguir insistiendo: debemos transitar de una Venezuela Rentista a una Venezuela Productiva Ecosocialista. ¡La misión es inmensa! Reservas hay, aún…


 

Paco y Nicolás

Otra cosilla más: precios del petróleo bien bajos ¿pero baja el precio de la gasolina en España?

Como te iba contando

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Paco, el españolito, llega del trabajo -por fin tiene trabajo luego de cinco larguísimos años en el paro-, después de cumplir sus 13 horas con un receso al mediodía para comerse alguna cosita, trece horas cada día porque está en “período de prueba”, una forma de torcer todavía más los derechos de los trabajadores. Trece horas cada día durante dos meses, a ver si sirve, a ver si resiste, a ver si al final se gana un contrato fijo. Rara vez se los ganan, rara vez el patrón quiere soltar la manguangua del período de pruebas, de la desesperación que lleva al trabajador a dejarse despojar a cambio de la esperanza de un contrato. Paco llega agotado y enciende el televisor.

Pasan un programa de variedades con un panel divertidísimo que monta una fiesta frente al sofá donde Paco desparrama su cansancio. Actores, cantantes, futbolistas, comediantes, súbditos de la…

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Tom and Jerry (Hannah-Barbera).

“El día en que Tom y Jerry trabajaron horas extras” por Clodovaldo Hernández

Este 13 de abril de 2016 se cumplen 14 años hace que las comiquitas Tom y Jerry resurgieron de los años 60 y se apoderaron de Venevisión (y no volvieron precisamente de la mano de sus creadores, William Hanna y Joseph Barbera). Pero dejemos que Clodovaldo Hernández, quien para la época trabajaba en el diario Universal nos diga “no me lo cuente, yo lo viví“.

Tom and Jerry (Hannah-Barbera).

Tom and Jerry (Hannah-Barbera).

En abril de 2002 los medios prefirieron callar antes que decirle al país lo que estaba pasando, es decir, que su golpe de Estado había sido un estrepitoso fracaso. Muchos periodistas experimentaron en esos días uno de los grandes desengaños de su vida. Durante 14 años las infamias ocurridas entonces han sido un tema sobre el que el gremio prefiere —también— guardar silencio

Desde que ocurrieron los hechos, muchos de quienes tuvimos el privilegio de vivirlos, “en las entrañas del monstruo”, estamos convencidos de que el golpe de Estado de 2002 fue, más que nada, una gran operación mediática. Los medios de comunicación tuvieron una vergonzosa participación antes, durante y después.

Antes del golpe, fueron el factor clave para envenenar a grandes masas en contra de un gobierno legítimo, en contra de una Constitución que apenas entraba en su tercer año de vigencia y, sobre todo, en contra de la porción mayoritaria del pueblo que respaldaba a ese gobierno y a esa Carta Magna.

Durante el golpe, la actuación de los medios privados fue igualmente perversa: en complicidad con los conjurados civiles y militares, perpetraron una de las más nefastas manipulaciones de nuestra historia.

Después del golpe, establecieron la censura y se disponían a encubrir la terrible ola represiva que ya se había desatado. Cuando el gobierno de facto comenzó a derrumbarse precozmente, realizaron la jugada más criticable que pueda hacerse en esta industria: como no les gustaba lo que estaba ocurriendo, cerraron sus propias puertas para no informar nada. El país, luego de una larga etapa de intoxicación comunicacional, quedó sumido en una ausencia absoluta de noticias, en un silencio informativo, en un blackout, como le dicen los aficionados a los anglicismos.

Trabajaba entonces en El Universal, así que puedo hablar como testigo. En torno al rol de los periodistas, pienso que una parte de ellos, pese a ser gente muy avispada, no habían comprendido a cabalidad hasta qué punto los propietarios de medios eran protagonistas en lo que se perfiló rápidamente como un golpe de Estado. De allí que se llevaron el 11, 12 y 13 de abril de 2002 uno de los grandes desengaños de su vida.

Esos comunicadores entraron al trepidante momento histórico convencidos de que estaban librando una batalla heroica por la libertad de expresión, en la que el adversario era un gobierno dictatorial. Salieron cacheteados por la cruda verdad: los genuinos enemigos de esa libertad eran sus jefes, los dueños de los poderosos medios de comunicación que habían participado abiertamente del derrocamiento y que, tan pronto tuvieron la sartén tomada por el mango, pisotearon todo cuanto habían proclamado en los meses precedentes en torno al derecho del pueblo a estar bien informado.

El 11, y los días previos, los periodistas y los dueños de medios vivieron una luna de miel. En las redacciones de los grandes medios reinaba un espíritu épico. Los dueños se mostraban espléndidos en la asignación de páginas, así como en el pago de horas extras, viáticos y refrigerios para los reporteros que cubrían las agotadoras jornadas de marchas y concentraciones. En esos días abundaron las ediciones extraordinarias de los periódicos, algo que generaba grandes emociones a los periodistas, pues los trasladaba a épocas románticas del diarismo, que muchos de ellos ni siquiera habían vivido de veras.

En El Universal el buen clima se mantuvo durante el día 12 por una sencilla razón: la mayoría de los periodistas era rabiosamente antichavista, así que poco les importaba (más bien, mucho les agradaba) que un reyezuelo como Pedro Carmona se hubiese juramentado a sí mismo y que en su primer decreto hubiese derogado la Constitución y guillotinado todos los poderes. Hasta aplausos y vítores hubo esa sombría tarde en la sala de redacción. Solo algunos colegas con conciencia política marcaron distancia de aquella euforia tan teñida de fascismo, tan divorciada de una verdadera defensa de la democracia. Uno de ellos se acercó a mi puesto con cara de angustia y me dijo: “¡Pana, esto es un golpe de Estado!”. A pesar de las circunstancias tan dramáticas, no pude resistir la tentación de burlarme un poco de su ingenuidad, y le respondí: “Y dime: ¿tú hasta ahora qué creías que era?”.

El sábado 13, en horas de la mañana, en las redacciones comenzó a tomar cuerpo la sospecha de que la tortilla se estaba volteando. Y con esas tempranas versiones (que si Baduel estaba preparando los tanques, que si los barrios empezaban a bajar) afloraron los primeros síntomas del fin de la luna de miel. Los jefes en todas las redacciones tenían instrucciones precisas de no difundir, bajo ningún respecto, ese tipo de informaciones. Los mismos jefes que en días previos habían sido fanáticos de los runrunes más desaforados, los mismos que habían publicado sin pudor hasta los chismes más balurdos, se mostraban ahora extremadamente cuidadosos, verdaderos ejemplos de la ética periodística. Algo raro estaba pasando.

Un momento definitorio fue la rueda de prensa del fiscal general Isaías Rodríguez, cortada abruptamente por las televisoras cuando el funcionario, en un alarde de astucia, denunció el golpe de Estado, tras haberles hecho creer a todos que iba a renunciar públicamente. En El Universal se oyó una exclamación general. Fue algo parecido al grito ahogado en los estadios de beisbol cuando la pelota parece que se va de jonrón, pero se va de foul.

Al ver el extraño clima, varios de los jefes salieron a preguntar qué había pasado. Cuando se enteraron, sus caras eran verdaderos poemas. Una de las jefas intentó darles ánimos a los otros, diciendo: “¡Tranquilos, a ese lo meten preso ahorita mismo!”. Me hizo gracia y me reí, y mi risa no le hizo gracia a ella. “¿De qué te ríes?”, me retó. Yo le respondí que lo dicho por Rodríguez era noticia, lo metieran preso o no, pero que si lo metían preso, lo sería más todavía.¿No te parece?”, le dije.

A media tarde, la cosa se puso color de hormiga, en especial porque las televisoras empezaron a pasar interminables ristras de dibujos animados.

Tom and Jerry (Hannah-Barbera).

Tom and Jerry (Hannah-Barbera).

Todo había cobrado un aire surrealista: los mismos televisores que hasta horas antes habían escupido sin cesar noticias y más noticias, entrevistas y más entrevistas, recuentos y más recuentos de los acontecimientos nacionales, ahora nos mostraban al pícaro ratón Jerry fastidiándole la vida al idiota gato Tom.

La expresión “no aclares que oscureces” vino como anillo al dedo en algún momento de aquel día, cuando el locutor Juan Eleazar Fígallo, con la voz más engolada que de costumbre, leyó una suerte de pronunciamiento de la directiva de Globovisión en el que pretendían explicar que no estaban ofreciendo información para no aumentar la confusión y la incertidumbre en un momento en el que se requería calma y serenidad. “Me extraña, chaleco, porque te conocí sin mangas”, dijo en la redacción de El Universal una periodista, pese a que había celebrado la caída de Chávez.

Cerca del atardecer voló otro rumor: los diarios no circularían el domingo. En El Universal, los jefes reunieron al personal y le dijeron que se suspendía la guardia sabatina, que todos se fueran derechito a sus casas. “Es por razones de seguridad”, argumentaron, señalando como factor de riesgo inminente la incesante corriente de pueblo que había estado pasando frente al diario, en la avenida Urdaneta, rumbo a Miraflores. La verdad es que no hubo ninguna agresión, salvo que se consideren como tal algunos gritos de “¡digan la verdad!”. Nadie lanzó piedras contra los ventanales, nadie pretendió quemar la sede, pero, como suele decirse, “el miedo es libre”.

Se nos ordenó salir por la puerta de atrás, la del callejón Manduca, la de los camiones que reparten el diario. Nunca olvidaré aquella escena porque tuvo algo de ratonesca, aunque el pequeño Jerry no nos acompañaba, pues él y Tom seguían haciendo hora extras en la TV. Recuerdo que una vecina nos gritó: “¡No se vayan, cobardes!” y golpeó su cacerola. La misma cacerola que había hecho tronar en días previos pidiendo la cabeza de Chávez.

El cierre de Venezolana de Televisión y de Radio Nacional de Venezuela, los ataques contra Radio Perola y otras emisoras comunitarias, más el blackout que se aplicaron a sí mismos los medios privados, fueron una clara demostración de los verdaderos propósitos de los dueños de medios, de su real concepto de la libertad de expresión. En cuanto a los periodistas, bastará con decir que el silencio informativo de abril de 2002 es un tema tabú acerca del cual el gremio prefiere —valga la redundancia— guardar total silencio.

(Clodovaldo Hernández / clodoher@yahoo.com)